Los resultados permitieron identificar un área crítica conformada por el departamento Victoria, Entre Ríos y los santafesinos de Belgrano, Caseros, Constitución, Iriondo, Rosario y San Lorenzo, en el periodo 2000-2019.
Una investigación científica identificó una zona del sur de Santa Fe y el sudoeste de Entre Ríos donde la mortalidad por cáncer en niños, niñas y adolescentes fue significativamente superior a la esperada durante el período 2000-2019.
El estudio analizó 2.415 muertes por cáncer en personas de entre 0 y 19 años registradas durante dos décadas en las provincias de Santa Fe, Entre Ríos y Córdoba. A través de herramientas de epidemiología espacial, los investigadores buscaron determinar cómo se distribuía territorialmente el riesgo de mortalidad.
Los resultados permitieron identificar un área crítica conformada por los departamentos santafesinos de Belgrano, Caseros, Constitución, Iriondo, Rosario y San Lorenzo, junto con Victoria, en Entre Ríos.
De acuerdo con el trabajo, en esa zona el riesgo de morir por cáncer antes de los 20 años fue un 32% superior al esperado en comparación con el resto del territorio analizado.
En el extremo opuesto, los investigadores detectaron una zona con menor riesgo en el norte y noroeste de Córdoba, integrada por los departamentos Colón, Cruz del Eje, Ischilín, Punilla, Río Primero, Río Seco, Sobremonte, Totoral y Tulumba.
Arsénico y actividad agrícola
Para analizar posibles factores relacionados con las diferencias territoriales, el equipo estudió dos variables ambientales presentes en la Región Centro.
Una de ellas fue el porcentaje de población expuesta a concentraciones elevadas de arsénico en el agua destinada al consumo humano. La otra fue la cantidad de hectáreas sembradas por habitante, utilizada como indicador de la intensidad de la actividad agrícola y como una aproximación indirecta a la exposición comunitaria a agroquímicos.
Los investigadores encontraron que la zona donde se registró mayor mortalidad coincidía con niveles más elevados de exposición poblacional al arsénico y con una mayor superficie sembrada por habitante durante el período 1980-1999.
Sin embargo, el estudio no encontró diferencias estadísticamente significativas al analizar las superficies cultivadas correspondientes al período 2000-2019.
El estudio no establece una causa
Los autores remarcan que los resultados no permiten afirmar que el arsénico, los agroquímicos o la actividad agrícola sean la causa del mayor riesgo de mortalidad por cáncer.
Se trata de un estudio ecológico, basado en información de poblaciones y territorios. Este tipo de investigación permite detectar asociaciones estadísticas y
patrones geográficos, pero no demostrar una relación causal individual.
Por ese motivo, los investigadores consideran necesario realizar estudios específicos en las zonas identificadas para determinar si existe una relación directa entre las exposiciones ambientales y la aparición o evolución de enfermedades oncológicas.
También plantean como una línea de investigación pendiente el análisis de posibles interacciones entre distintos factores ambientales, incluida la eventual combinación entre la exposición al arsénico y la vinculada con la actividad agrícola.
Diferencias en la supervivencia
El trabajo también pone el foco en las diferencias en la supervivencia de niños y adolescentes con cáncer. Según los antecedentes citados por los investigadores, la sobrevida ronda el 75% en los países de mayores ingresos, mientras que en Argentina se ubica alrededor del 60%.
Los autores vinculan esta brecha con desigualdades en el acceso al diagnóstico temprano, tratamientos especializados y seguimiento de los pacientes.
Además, señalan que en Argentina existe mayor disponibilidad de información sobre mortalidad que sobre incidencia de cáncer infantojuvenil. Por esta razón, utilizaron las estadísticas oficiales de defunciones como una de las principales fuentes para estudiar la distribución territorial de la enfermedad durante las dos décadas analizadas.
La investigación fue realizada por Laura De Gracia, Florencia Molinatti, Sergio Montico y Alejandro Oliva, en el marco de la Red Interuniversitaria en Ambiente y Salud de la Región Centro (Redinasce), integrada por las seis universidades públicas de Córdoba, Santa Fe y Entre Ríos.
El hallazgo de una zona con mayor mortalidad plantea así la necesidad de profundizar las investigaciones ambientales y sanitarias en esos territorios, sin perder de vista que los resultados obtenidos hasta ahora muestran una asociación estadística y no una relación de causa y efecto comprobada.


