Con marcas globales y nuevas alianzas comerciales, el negocio del fútbol alcanza cifras récord de cara a la Copa del Mundo que se disputará en Norteamérica.
La FIFA avanza con paso firme hacia el Mundial 2026 y ya logró asegurar una cartera de patrocinadores cercana a los 3.000 millones de dólares, consolidando al torneo como el evento deportivo más lucrativo de la historia.
El crecimiento del negocio del fútbol a nivel global tiene en el sponsoreo uno de sus pilares fundamentales. En ese marco, la Copa del Mundo vuelve a
posicionarse como el principal activo comercial del organismo rector, con ingresos que, sumados a otros conceptos, alcanzarán los 13.000 millones de dólares en el ciclo 2023-2026.
La estructura comercial de la FIFA se apoya en un núcleo de siete patrocinadores globales —conocidos como “global partners”— que participan en todos los torneos organizados por la entidad. Entre ellos se encuentran Adidas, Coca-Cola, Hyundai, Visa, Aramco, Lenovo y Qatar Airways.
Se trata de alianzas históricas en algunos casos, como la de Adidas, que provee el balón oficial desde el Mundial de México 1970, o Coca-Cola, con casi medio siglo de relación con la FIFA.
Patrocinios de lujo
A este grupo se suman nuevas categorías de patrocinio, como los denominados “patrocinadores plus”, pensados para empresas que buscan una presencia intermedia entre los socios globales y los sponsors específicos del torneo, aunque hasta el momento no se oficializaron nombres dentro de ese segmento.
En paralelo, la FIFA cerró acuerdos con otras ocho grandes compañías que estarán presentes específicamente en el Mundial 2026, con contratos que oscilan entre los 65 y 95 millones de dólares. Entre ellas figuran Anheuser-Busch InBev, que será la cerveza oficial del torneo; Bank of America, en el área financiera; y Frito-Lay, con fuerte presencia en estadios y fan zones.
La lista se completa con marcas de alcance global como McDonald’s, Mengniu Dairy, Unilever, Verizon e Hisense, todas con derechos de marketing internacional vinculados al evento.
Socios globales
Además, el esquema comercial incluye socios regionales y locales, como Home Depot, American Airlines, Airbnb, Rock-it, Valvoline y Diageo, que aportan presencia en mercados específicos.
Un acuerdo que también generó atención es el firmado recientemente con el fondo soberano saudí (PIF), que integrará a empresas como Savvy Games Group y
Qiddiya City al ecosistema comercial del torneo.
El impacto económico del Mundial no se limita al sponsoreo. En el plano televisivo, la demanda publicitaria también marca cifras récord. La cadena Telemundo, por ejemplo, ya había vendido el 90% de su inventario publicitario meses antes del inicio del torneo, impulsada por el crecimiento sostenido del fútbol en Estados Unidos.
Según datos del propio medio, el interés de los anunciantes aumentó más de un 400%, reflejando el atractivo que genera el Mundial en un mercado clave.


