La Iglesia Católica uruguaya está a la espera de la confirmación oficial de la llegada del papa León XIV al país. Y, como preparación del terreno, algunos departamentos recibieron una delegación del Vaticano al tiempo que se acondicionan plazas para tener todo listo.
Las autoridades eclesiásticas del país pretenden que, además de Montevideo y Florida, el santo padre visite Paysandú, localidad de la costa uruguaya limítrofe con la ciudad entrerriana de Colón. Es por esto que una misión de avanzada estuvo en la basílica de Paysandú, según informó este martes el diario uruguayo El País.
La delegación estuvo encabezada por el nuncio apostólico Gianfranco Gallone, y también estuvo integrada por un cura, dos laicos y un integrante del servicio de prensa del Vaticano. La misión también visitó el Ministerio de Relaciones Exteriores.
La próxima semana, en tanto, llegará al país Yago de la Cierva, un periodista y profesor español que coordinó el reciente viaje del Papa por España, de acuerdo a lo que consignó el diario uruguayo. Estará en Uruguay para mantener un encuentro con representantes de la prensa para conversar sobre la llegada del líder de la Iglesia Católica.
Los detalles definitivos de la llegada de León XIV se conocerán después del 20 de julio. Pero en la iglesia de Uruguay se maneja como firme posibilidad que el Papa arribe el viernes 6 de noviembre a Montevideo y se hospede en la residencia del nuncio.
Al día siguiente, está previsto que vuele a Paysandú y que regrese a Montevideo para celebrar una multitudinaria misa en el Estadio Centenario. El domingo 8, en tanto, irá a Florida, donde celebrará la tradicional festividad de la Virgen de los Treinta y Tres, que es la patrona del Uruguay. Ese mismo día el Papa dejará el país.
El intendente de Paysandú, Nicolás Olivera, y el jefe de Policía departamental también participaron de la visita de las autoridades de la Santa Sede, informó Canal 10. Según consignó ese medio, lo que se analizó en la visita es que se realice una misa en Paysandú el sábado por la mañana.
La zona del obelisco de la localidad es uno de los posibles lugares para la ceremonia religiosa. Un anfiteatro es otra de las opciones. La participación se estima en unas 100 mil personas.


