El testimonio fue presentado ante organismos judiciales santiagueños. Profesionales evaluaron riesgo altísimo, pidieron sostener medidas protectoras, asistencia psicológica, además remitieron copias al fuero penal.
Una joven de 36 años denunció a su expareja, un médico psiquiatra, por presuntos episodios de violencia sexual y psicológica ocurridos mientras convivían en Santiago del Estero. Según su presentación, el profesional le habría suministrado medicamentos sedantes y posteriormente habría realizado actos sexuales sin su consentimiento.
La mujer relató lo sucedido ante el equipo jurídico de la Oficina de Protección a las Víctimas de Violencia Familiar y de la Mujer. Debido a la gravedad de las acusaciones, las actuaciones fueron remitidas al Juzgado de Género y a la Fiscalía de turno.
Los profesionales que intervinieron calificaron su situación como de “riesgo altísimo” y consideraron necesario que reciba acompañamiento psicológico. La denunciante también solicitó que continúen vigentes las restricciones dictadas contra el acusado.
La relación había terminado en mayo
La pareja se conoció hace aproximadamente diez años en Tucumán y posteriormente se instaló en el barrio Almirante Brown de la capital santiagueña. La convivencia terminó en mayo, luego de una primera denuncia por violencia.
Tras aquella presentación, la Justicia ordenó excluir al psiquiatra de la vivienda compartida y estableció medidas para impedir que se acercara a la denunciante. La joven permaneció en el inmueble alquilado, mientras el hombre se trasladó a la casa de una familiar.
En su nuevo testimonio, afirmó que durante años fue descalificada y manipulada por su expareja. Según declaró, el médico cuestionaba permanentemente su estabilidad emocional y le aseguraba que no podría continuar su vida sin él.
La mujer también sostuvo que el acusado utilizaba sus conocimientos profesionales para atribuirle supuestos problemas psicológicos cada vez que ella reclamaba por conflictos dentro de la relación.
La acusación por el uso de medicamentos
Uno de los episodios denunciados habría ocurrido durante los primeros días de mayo. La mujer contó que, después de una discusión, el psiquiatra le ofreció una pastilla para tranquilizarse y que ella posteriormente quedó dormida.
Al despertar, según su relato, encontró al hombre tocando sus partes íntimas sin consentimiento. La denunciante dijo que inicialmente llegó a dudar de lo sucedido debido a los efectos de la medicación.
También aseguró que esa misma noche recibió nuevos comprimidos, entre ellos un fármaco que identificó como clonazepam. La acusación sostiene que el profesional volvió a aprovechar su estado de somnolencia para tocarla.
“Estoy tan confundida y me siento culpable por aceptar tomar la pastilla, pero siempre me manipulaba”, expresó durante su presentación. La investigación deberá determinar qué medicamentos fueron administrados y reconstruir las circunstancias de los hechos denunciados.
El contenido hallado en un celular
La denunciante agregó que recientemente encontró un teléfono perteneciente al médico. En el dispositivo habría observado mensajes vinculados con infidelidades, material pornográfico y capturas de imágenes de pacientes, colegas y personas que podrían ser menores.
Ese contenido deberá ser analizado por la Justicia para establecer su existencia, procedencia y eventual relevancia penal. Hasta el momento no se informó oficialmente si el aparato fue entregado o incautado para realizar pericias.
La joven también manifestó que su expareja conserva videos íntimos grabados con su consentimiento, aunque aclaró que no recibió amenazas relacionadas con ese material.
Finalmente, pidió mantener las medidas que impiden el acercamiento del acusado y manifestó su intención de avanzar con una denuncia penal por violencia sexual. “Es la primera vez que me animo a contar esto”, señaló.


