La Dirección de Educación impulsó una capacitación para docentes de los EMPI enfocada en lenguaje, habla y comunicación, con herramientas para mejorar el acompañamiento pedagógico desde los primeros años.
La Dirección de Educación llevó adelante una nueva instancia de formación destinada a docentes de los Espacios Municipales de Primera Infancia (EMPI), con el objetivo de fortalecer el acompañamiento pedagógico en una etapa clave del desarrollo. La capacitación se centró en el lenguaje, el habla y la comunicación como ejes fundamentales para el crecimiento integral.
La propuesta se desarrolló durante la jornada de ayer y estuvo a cargo del equipo de fonoaudiólogas de los EMPI, integrado por las licenciadas Victoria Nieto y Paula Brun. Durante el encuentro se compartieron contenidos teóricos y herramientas prácticas orientadas a enriquecer el trabajo cotidiano en las salas, promoviendo intervenciones acordes a las necesidades de la primera infancia.
A lo largo de la capacitación se abordaron aspectos como la base neurobiológica del lenguaje, las diferencias entre comunicación y lenguaje, y el desarrollo lingüístico en los primeros años de vida. También se trabajó sobre los principales hitos del desarrollo infantil, permitiendo identificar etapas y detectar posibles dificultades de manera temprana.
En este marco, se destacó el rol del entorno y de las interacciones cotidianas en la adquisición del lenguaje. Este proceso se construye a partir del vínculo con otros y resulta clave para el desarrollo del pensamiento, la regulación emocional y las habilidades sociales. Las herramientas brindadas apuntan a fortalecer prácticas pedagógicas que acompañen de manera integral a cada niño.
La formación continua permite mejorar las capacidades de los equipos y sostener propuestas educativas de mayor calidad. En ese sentido, la instancia favoreció el intercambio de experiencias, el trabajo colectivo y la construcción de criterios comunes dentro de los EMPI.
Actualmente, más de 260 niños asisten a los Espacios Municipales de Primera Infancia de la ciudad, donde se promueven propuestas que priorizan el juego, el cuidado y el desarrollo pleno. Estas acciones se inscriben en una política pública que pone a la educación y a la primera infancia como prioridad de gestión, con el objetivo de garantizar mejores condiciones de desarrollo desde los primeros años.

