Lo que comenzó como un trámite de rutina para regularizar una deuda impositiva terminó en una denuncia policial y un sumario administrativo contra un empleado de la Administración Fiscal Municipal (AFIM) de Paraná. El agente Lucas Román Ledesma está bajo la lupa tras ser acusado de engañar a un contribuyente para obtener dinero a cambio de un supuesto beneficio en el pago de tasas, publicó en un informe el programa Cuestión de Fondo (Canal 9 Litoral).
La trama se remonta al 27 de agosto de 2025, cuando el ciudadano C.N.C. concurrió a las oficinas de la AFIM en calle 25 de Mayo para realizar un convenio de pago por una deuda en la partida inmobiliaria de su propiedad. Fue atendido por Ledesma, quien se desempeñaba en el área de Tasas y Contribuciones.
Según la denuncia, poco después de retirarse de las oficinas, el contribuyente recibió una llamada telefónica del propio Ledesma. El agente le ofreció una “mejora” en el acuerdo: si abonaba aproximadamente la mitad de la deuda —350.000 pesos—, el saldo quedaría saldado.
El contribuyente, confiando en el funcionario, accedió. Realizó una transferencia de $300.000 a una cuenta de Mercado Pago a nombre del agente y, el mismo día, se dirigió al domicilio particular de Ledesma para entregarle los $50.000 restantes en efectivo.
Cómo se descubrió la maniobra
El engaño comenzó a desmoronarse meses después. El 7 de noviembre de 2025, el damnificado regresó a la AFIM para consultar sobre el estado de su trámite. Allí fue atendido por autoridades de la Dirección de Servicio al Contribuyente, quienes detectaron las primeras señales de alerta: el convenio no estaba adherido al débito automático porque no se había registrado ningún CBU.
Al profundizar la revisión del sistema, la administración descubrió movimientos sospechosos realizados por Ledesma. El agente había confeccionado inicialmente dos convenios de 6 cuotas en agosto, pero el 9 de septiembre procedió a darlos de baja para formalizar nuevos planes, esta vez en 24 cuotas, sin que existiera documentación de respaldo que justificara el cambio. Además, se detectó que faltaban las carátulas físicas de los convenios realizados por el empleado.
Medidas inmediatas y sumario administrativo
Ante la gravedad de los hechos y la presentación de pruebas por parte del damnificado —incluyendo comprobantes de transferencia, capturas de WhatsApp y audios—, la Municipalidad de Paraná tomó medidas.
Primero, se dispuso el traslado preventivo: Mediante la Resolución Ejecutiva N° 56/2025, se dispuso el traslado inmediato de Ledesma al Departamento Limpieza, dependiente de la Dirección de Administración y Recursos Humanos. Esta medida buscó alejarlo de la atención al público y del manejo de datos sensibles de los contribuyentes mientras se resolvía su situación.
Luego se inició el sumario: la Secretaría Legal y Administrativa, a cargo de Pablo Testa, dictaminó el inicio de un sumario administrativo al considerar que existen indicios de una “posible conducta irregular que podría configurar la presunta comisión de un ilícito”.
Se reseñaron allí los informes técnicos que señalan que Ledesma habría incurrido en incumplimientos a la Ordenanza N° 4220, calificando su accionar como faltas de carácter grave y “conductas incompatibles con el ejercicio de la función pública”.
Actualmente, el proceso administrativo busca determinar la responsabilidad final del agente, garantizar el derecho de defensa y, eventualmente, disponer el reintegro de lo percibido indebidamente. Mientras tanto, la desvinculación de Ledesma de su área original se fundamentó no solo en este hecho, sino también en informes que mencionaban un alto nivel de ausentismo y falta de compromiso en sus tareas.
El expediente fue iniciado en abril y se encuentra en este momento en la Secretaría de Hacienda. El damnificado será citado para que vaya a Afim, le reintegren el montó que abonó y le regularicen el plan.
Luego de que se dispuso el traslado a Limpieza, Ledesma no fue nunca más a trabajar. Entonces lo más probable es que la cesantía se produzca por inasistencia, antes que por esta maniobra que fue denunciada y que derivó en su traslado y el sumario.
Se sumará a una gran cantidad de sumarios por esta razón de empleados municipales. Según los datos oficiales aportados a Cuestión de Fondo, el año pasado hubo un total de 20 cesanteados por inasistencia, y en lo que va de este año, de enero-julio de 2026, ya son 23. Es decir, a este ritmo hay una proyección anual superior a 40 trabajadores que podrían ser echados por no concurrir a trabajar.
Entre 2025 y 2026 se iniciaron en total 104 expedientes por inasistencias. En algunos casos, cuando se producen las 10 faltas injustificadas (límite legal para el inicio del sumario) se establecen otro tipo de sanciones previas a la cesantía, pero que en caso de nuevas inasistencias podría derivar en la desvinculación de la persona de la Municipalidad de Paraná.


