Tras eliminar a Brasil, la tradicional celebración de Noruega y el “remo vikingo” volvieron a ser protagonistas. El festejo se convirtió en uno de los símbolos del torneo.
La histórica clasificación de Noruega a los cuartos de final del Mundial 2026, luego de vencer 2 a 1 a Brasil, tuvo un capítulo tan emotivo como llamativo una vez finalizado el partido. El conjunto europeo celebró la eliminación de la Verdeamarela con su ya característico “remo vikingo”, una coreografía que se transformó en una de las imágenes más icónicas de la Copa del Mundo.
Después del pitazo final, el capitán Martin Odegaard le cedió el protagonismo a Erling Haaland, autor de los dos goles del triunfo, para dirigir el ritual que ya identifica a toda la selección noruega.
Haaland comandó el festejo con los hinchas
El delantero del Manchester City tomó dos baquetas y se ubicó frente a un gran tambor. Con movimientos pausados comenzó a marcar el ritmo mientras pronunciaba el ya conocido grito de “Ro”, palabra que significa “¡Remar!”.
A medida que aumentaba la intensidad de los golpes, todo el plantel, sentado sobre el césped, imitó el movimiento de remar al unísono. Desde las tribunas, miles de hinchas acompañaron la celebración, generando una de las postales más impactantes de los octavos de final.
La escena se viralizó rápidamente en las redes sociales y volvió a reflejar la comunión entre los futbolistas y los simpatizantes noruegos tras la mayor victoria de su historia en una Copa del Mundo.
El origen del “remo vikingo”
La particular celebración nació por iniciativa del hincha Ole Frøystad, conocido entre los seguidores de Noruega como “Mister Ro Ro”, quien acompaña al seleccionado durante el Mundial.
Según explicó, la idea surgió inspirándose en un antiguo cántico de los aficionados del Rosenborg. A partir de esa base creó una propuesta que buscó representar la identidad cultural del país y fortalecer el sentido de pertenencia entre los hinchas.
“Desarrollé la idea de hacer algo cultural y divertido. Ya es mucho más que un canto: representa unidad y un sentido colectivo”, explicó Frøystad en una entrevista con el diario español Marca.
También relató que trabajó durante semanas escuchando música y diseñando la coreografía hasta encontrar la versión definitiva, que luego fue adoptada por el grupo oficial de hinchas de Noruega y por la propia federación, que incorporó el cuerno vikingo y el bombo como parte del espectáculo.
Un símbolo del Mundial 2026
El “remo vikingo” ya había sido presentado durante este Mundial en distintos escenarios, como frente al Parlamento noruego, en Times Square y en diferentes escuelas y espacios públicos del país europeo.
Sin embargo, la celebración alcanzó su máxima repercusión tras la histórica victoria sobre Brasil. Con Haaland como líder dentro y fuera de la cancha, Noruega no solo consiguió una clasificación inolvidable, sino que también instaló una de las imágenes más representativas del Mundial 2026.


