Adient Automotive Argentina cerrará la planta que tenía en Pueblo Esther, Santa Fe, y dejará de fabricar localmente las butacas para la Chevrolet Tracker. La empresa pasará a importar desde Brasil el componente que utiliza General Motors en su planta de Alvear.
La fábrica de Adient Automotive Argentina SRL en Pueblo Esther dejará de funcionar y la medida provocará el despido de 70 trabajadores. La compañía, que se encuentra a unos 25 kilómetros de Rosario, producía los asientos destinados a la Chevrolet Tracker que General Motors ensambla en su planta de Alvear.
La decisión había sido anticipada por la empresa en mayo, pero durante septiembre fue comunicada formalmente a los trabajadores. La próxima semana será la última con actividad industrial para la firma en Argentina.
La planta está ubicada sobre la ruta provincial 16, a pocos metros del arroyo Frías. Desde allí se abastecía a la industria automotriz con las butacas utilizadas en uno de los principales modelos fabricados por General Motors en Santa Fe.
Con el cierre, Adient modificará su esquema de operaciones en el país y comenzará a importar desde Brasil las autopartes que hasta ahora producía en Pueblo Esther.
De 230 trabajadores a un cierre definitivo
El impacto de la decisión se refleja también en la evolución que tuvo la fábrica durante los últimos años. Según el Sindicato de Mecánicos y Afines del Transporte Automotor (Smata), la reducción de personal había sido sostenida desde 2019.
En su momento de mayor actividad, la planta llegó a contar con 230 trabajadores y además produjo componentes para el modelo HRV de Honda, que era fabricado en Campana, provincia de Buenos Aires.
Adient nació en 2016 a partir de una división independiente de Johnson Controls. A nivel internacional, la compañía cuenta con más de 60.000 empleados y alrededor de 200 plantas de fabricación distribuidas en 29 países.
Por qué Adient decidió cerrar la planta
La decisión está vinculada, según la información difundida sobre la empresa, con la ecuación económica entre producir las autopartes en Argentina e importarlas desde Brasil.
Uno de los factores centrales es que, de acuerdo con los balances de la compañía, resulta más conveniente importar las butacas desde Brasil que mantener la producción local, pese a que la planta de Adient se encuentra a pocos kilómetros de la fábrica de General Motors en Alvear.
A esto se suman la retracción del mercado interno, las condiciones cambiarias y la facilidad para ingresar productos desde el exterior.
De esta manera, la empresa mantendrá su vínculo comercial con General Motors, pero modificará el origen de los componentes: dejará de fabricarlos en Santa Fe y los traerá desde sus instalaciones en Brasil.
General Motors retomó la producción continua
El cierre de Adient ocurre mientras General Motors atraviesa una etapa diferente en su planta de Alvear.
A comienzos de agosto, la automotriz anunció el final de un período de suspensiones que había afectado la actividad durante el último año. Desde el 19 de agosto, la fábrica volvió a trabajar durante las cuatro semanas del mes.
El esquema anterior contemplaba una semana mensual sin actividad y el pago del 75% del salario bruto durante ese período. La modalidad había sido implementada en un contexto de menor demanda y reducción de los volúmenes de producción.
El nuevo acuerdo entre General Motors y Smata establece una jornada de seis horas diarias en un único turno, mientras que los trabajadores cobran el equivalente a siete horas.
La modificación permitió eliminar las suspensiones periódicas y mantener la actividad durante todo el mes. En términos productivos, la compañía prevé sostener el volumen proyectado para 2026, compensando la reducción de horas diarias con una mayor continuidad de la producción.


