Catalina Borrero Müller atraviesa uno de los momentos más importantes de su joven carrera deportiva. Con apenas 15 años, la jugadora de Paraná fue confirmada en la Selección Argentina U17 que disputará el Mundial de Vóley en Chile.
A pocos días de afrontar el desafío más importante de su carrera, Catalina Borrero Müller transita con tranquilidad y entusiasmo la experiencia de integrar la Selección Argentina U17 que disputará el Mundial femenino de vóley en Chile. La joven oriunda de Paraná, surgida del club Rowing, se convirtió en una de las representantes entrerrianas de mayor proyección dentro del seleccionado juvenil.
Con 15 años y una notable proyección deportiva, Catalina forma parte de un proceso que comenzó hace varios meses con concentraciones periódicas, entrenamientos intensivos y preparación específica para una competencia internacional que reunirá a las mejores selecciones de la categoría.
A pesar de la importancia del acontecimiento, la jugadora asegura que vive este presente con naturalidad. “No siento ninguna presión, lo hago porque a mí me gusta y es algo que me distrae un poco”, explicó durante la entrevista, dejando en claro que su vínculo con el vóley nació desde el disfrute y la pasión.
Una historia marcada por el vóley y la familia
El deporte estuvo presente desde siempre en la vida de Catalina. Hija de dos exjugadores de la Selección Argentina, creció en un ambiente donde la pelota de vóley era parte de la rutina familiar. Sin embargo, remarca que su elección fue personal y que encontró en esta disciplina algo diferente a otros deportes que practicó.
“Probé muchos deportes y lo único que me enganchó fue el vóley”, contó la joven entrerriana. Con el paso del tiempo, esa elección se transformó en un camino de formación, esfuerzo y crecimiento que hoy la tiene defendiendo los colores argentinos.
Catalina también reconoce la influencia de sus padres, aunque evita hablar de una obligación familiar. “Creo que fue natural, porque mis papás jugaban y eso también me llevó a acercarme al vóley”, señaló, destacando que la tradición deportiva familiar fue una motivación más dentro de su propia historia.
De Paraná al Mundial U17
Su crecimiento fue acelerado. Comenzó a competir en categorías formativas en 2021 y rápidamente llamó la atención por sus condiciones técnicas y físicas. Con 1,85 metros de altura y desempeñándose como punta receptora, se convirtió en una jugadora con características muy valoradas dentro del vóley moderno.
El camino hacia la Selección Argentina incluyó su participación con Entre Ríos y distintos torneos nacionales juveniles. Ese recorrido le permitió ganar experiencia y compartir cancha con algunas de las mejores jugadoras de su generación.
Cuando recibió la confirmación de que integraría el plantel mundialista, la emoción apareció pese a que ya intuía que podía estar entre las elegidas. “Cuando me dijeron que estaba para el Mundial ya me lo esperaba, pero también fue como que no me lo podía creer”, confesó.
Un equipo preparado para un gran desafío
Argentina llegará al Mundial con una zona exigente, donde deberá enfrentar a potencias juveniles como Brasil, Polonia, España, Japón y Croacia. Catalina sabe que el desafío será enorme, pero confía en el trabajo realizado durante la preparación.
“Es una zona bastante complicada, creo que es la más complicada que hay”, analizó la jugadora. Sin embargo, hay un partido que tiene un significado especial para ella: el duelo frente a Brasil.
“El año pasado no le pudimos ganar y este año queremos ir a ganarles”, afirmó, reflejando la motivación del grupo ante uno de los clásicos del vóley sudamericano.
Durante la preparación, el equipo trabajó especialmente aspectos como el saque y la recepción. Para Catalina, el saque es una herramienta fundamental: “Es una herramienta fuerte en el vóley”, explicó al referirse a uno de los puntos que el cuerpo técnico busca perfeccionar.
Sueños profesionales y el futuro
Más allá del Mundial, Catalina ya imagina lo que puede venir en su carrera. Su objetivo es seguir creciendo, mantenerse vinculada a la Selección Argentina y, con el tiempo, tener la posibilidad de jugar en el exterior.
“Me gustaría irme afuera cuando sea más grande, estar en la Selección Argentina y permanecer acá”, expresó. Entre sus destinos soñados aparece Italia, un país que la atrae tanto por su cultura como por la tradición del vóley.
“Me encanta Italia, me encanta el país y la cultura”, comentó la joven, que todavía no define un destino concreto pero sí tiene claro que quiere continuar ligada al deporte de alto rendimiento.
El presente también implica sacrificios. Las concentraciones, los viajes y los entrenamientos modificaron su rutina escolar y personal. Sin embargo, Catalina intenta mantener el equilibrio entre la exigencia deportiva y su vida cotidiana.
El orgullo de representar a Entre Ríos
Además del desafío personal, su presencia en la Selección Argentina representa un orgullo para Paraná y para todo el vóley entrerriano. Catalina continúa defendiendo los colores de Rowing, club al que considera una parte fundamental de su formación.
“Es mi casa”, afirmó al hablar de la institución donde dio sus primeros pasos. La joven valora el acompañamiento recibido y asegura que, por ahora, quiere seguir creciendo allí mientras disfruta cada etapa de su carrera.
Con humildad, talento y una madurez poco habitual para sus 15 años, Catalina Borrero Müller afrontará su primer Mundial juvenil con la ilusión de dejar una marca. La camiseta argentina será el escenario donde buscará demostrar todo lo aprendido y seguir construyendo una historia que recién comienza.


