Tras el doble feriado de Carnaval, el Congreso retomará la actividad con una agenda intensa. El oficialismo intentará sancionar la reforma laboral antes del cierre de las sesiones extraordinarias, mientras la oposición buscará demorar el tratamiento.
La reforma laboral marcará la agenda política tras el doble feriado de Carnaval, en una semana de solo tres días hábiles en el Congreso de la Nación, donde el oficialismo buscará convertir en ley el proyecto antes del 28 de febrero, mientras la oposición prepara maniobras para dilatar los tiempos y forzar modificaciones.
Luego de que el Senado aprobara la media sanción en la madrugada del miércoles 12, la Casa Rosada aceleró el cronograma parlamentario. La vicepresidenta Victoria Villarruel giró el texto el viernes y el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, activó el plan para tratar la iniciativa antes de que expire el período de sesiones extraordinarias.
El primer paso ya quedó formalizado: el Gobierno prorrogó las sesiones extraordinarias hasta el sábado 28 de febrero. Con ese margen reglamentario, el titular de la Comisión de Legislación del Trabajo, Lisandro Almirón, convocó a un plenario conjunto con la Comisión de Presupuesto y Hacienda para el miércoles 18 de febrero a las 14.
El plan oficialista y la estrategia opositora
La Libertad Avanza aspira a obtener dictamen de mayoría ese mismo miércoles y llevar el proyecto al recinto el jueves 19, en una sesión que el oficialismo prevé maratónica y que podría extenderse por más de 20 horas.
En el bloque que preside Patricia Bullrich manifestaron optimismo respecto de lograr la sanción sin cambios sustanciales. Sin embargo, el PRO, principal aliado legislativo, insiste en introducir modificaciones vinculadas a la incorporación de billeteras virtuales como método de pago de salarios.
La principal inquietud del oficialismo se centra en la oposición más dura. Legisladores de distintos bloques admitieron que su estrategia será “estirar los tiempos”, impulsar cambios en artículos sensibles —como el Fondo de Asistencia Laboral (FAL), la reducción salarial por licencias médicas y la derogación de estatutos profesionales— y forzar así que el texto regrese al Senado para una segunda revisión.
El reloj legislativo y la Asamblea del 1° de marzo
Si la oposición logra introducir modificaciones, el Senado quedaría sin margen temporal para ratificar la norma antes del 28 de febrero. Ese escenario impediría que el presidente Javier Milei pueda exhibir la reforma laboral como ley sancionada durante su discurso ante la Asamblea Legislativa del 1° de marzo.
La iniciativa representa una de las principales banderas del oficialismo en materia económica y laboral, presentada como un proyecto de “modernización” del mercado de trabajo y reducción de la litigiosidad. Por ello, la definición parlamentaria adquirirá una dimensión política que excederá el debate técnico de los artículos.
En este contexto, la semana corta en el Congreso concentrará negociaciones contrarreloj, reuniones de comisión y posibles sesiones extensas, en una pulseada donde cada voto y cada modificación podrán alterar el desenlace.
Movimiento en el Senado
En paralelo al tratamiento en Diputados, la Cámara alta también tendrá actividad relevante durante la semana.
El miércoles 18 a las 17 se reunirá la Comisión de Relaciones Exteriores y Culto para debatir el acuerdo Mercosur–Unión Europea. El jueves 19 a las 11 se convocará la Comisión de Acuerdos para analizar el pliego de Fernando Iglesias como embajador.
Ese mismo jueves a las 14.30 se realizará un plenario de las comisiones de Justicia y Asuntos Penales y de Presupuesto y Hacienda para considerar la revisión del Régimen Penal Juvenil.
