Con valores vigentes desde febrero según el INDEC, el régimen del monotributo mantiene nuevas escalas, cuotas mensuales y mayor control sobre billeteras virtuales para más de dos millones de contribuyentes.
El monotributo continúa siendo una herramienta central para trabajadores independientes, pequeños comercios y autónomos en Argentina. En abril de 2026, el esquema mantiene los valores actualizados en febrero, tras el ajuste semestral basado en la inflación medida por el INDEC.
Actualmente, más de dos millones de contribuyentes están alcanzados por este régimen simplificado, que organiza a los usuarios en once categorías según sus ingresos brutos anuales. Cada una establece un tope de facturación y una cuota mensual a pagar, diferenciando entre actividades de servicios y venta de bienes.
Escalas del monotributo vigentes en abril 2026
Las categorías quedaron definidas de la siguiente manera:
Categoría A: hasta $10.277.988,13 anuales – cuota: $42.386,74
Categoría B: hasta $15.058.447,71 – $48.250,78
Categoría C: hasta $21.113.696,52 – $56.501,85 (servicios) / $48.320,22 (bienes)
Categoría D: hasta $26.212.853,42 – $72.414,10 / $61.824,18
Categoría E: hasta $30.833.964,37 – $102.537,97 / $81.070,26
Categoría F: hasta $38.642.048,36 – $129.045,32 / $97.291,54
Categoría G: hasta $46.211.109,37 – $197.108,23 / $118.920,05
Categoría H: hasta $70.113.407,33 – $447.346,93 / $238.038,48
Categoría I: hasta $78.479.211,62 – $824.802,26 / $355.672,64
Categoría J: hasta $89.872.640,30 – $999.007,65 / $434.895,92
Categoría K: hasta $108.357.084,05 – $1.381.687,90 / $525.732,01
Recategorización y controles
El proceso de recategorización sigue siendo clave dentro del sistema. La última instancia voluntaria finalizó el 5 de febrero de 2026, aunque continúan registrándose recategorizaciones automáticas impulsadas por el cruce de datos fiscales.
Uno de los puntos más sensibles es el control sobre las billeteras virtuales y los pagos electrónicos. La AFIP reforzó la fiscalización sobre movimientos digitales, incorporándolos al cálculo de ingresos de los últimos 12 meses.
Sin embargo, el organismo aclaró que no todas las transferencias se consideran ingresos: solo aquellas vinculadas a operaciones comerciales, como cobros con QR o tarjeta, impactan en la categorización.
Más fiscalización y digitalización
El avance de la tecnología en el sistema tributario permitió intensificar los controles y reducir la evasión. Hoy, la facturación digital y los medios de pago electrónicos son ejes centrales para determinar la situación fiscal de cada contribuyente.
Además, la inscripción al monotributo sigue siendo online y gratuita, con herramientas como simuladores que ayudan a calcular la categoría correspondiente y evitar errores.
Un sistema en constante actualización
El ajuste semestral automático, basado en la inflación, busca mantener actualizados los parámetros del régimen frente a la dinámica económica. Este mecanismo evita que los contribuyentes queden desfasados respecto a sus ingresos reales.
