El Gobierno municipal invita a recorrer Áreas Naturales Protegidas. Educación ambiental, biodiversidad y acceso libre en distintos puntos clave de la ciudad.
El fin de semana largo abre una oportunidad concreta para reencontrarse con el patrimonio natural y cultural de Gualeguaychú. Desde el Gobierno local se impulsa una agenda abierta que combina educación ambiental, conservación y disfrute en espacios públicos de alto valor ecológico.
Desde la Subsecretaría de Ambiente remarcaron la importancia de sostener estos espacios como política pública. “Los espacios verdes no son un complemento, son una necesidad para la salud ambiental y social. Cuidarlos es una responsabilidad compartida que el Gobierno municipal asume con decisión, pero que también requiere del compromiso de cada persona que los visita”, expresó la subsecretaria Ivana Zecca.
El recorrido propone como punto de partida el Centro de Interpretación del Patrimonio Natural “La Delfina”, ubicado junto al Parque Florístico. Este espacio funciona como puerta de entrada al conocimiento ambiental: charlas, muestras y actividades invitan a repensar el vínculo con la naturaleza y a comprender la riqueza de la biodiversidad local. Permanece abierto de miércoles a domingos, de 9 a 18, con entrada libre y gratuita.
A pocos metros, el Parque Florístico despliega un humedal de 26,5 hectáreas que concentra una notable diversidad de ambientes: selva en galería, monte espinal y pajonal. El recorrido, de 600 metros, permite una experiencia accesible y profunda en contacto con especies autóctonas, bordeado por el río Gualeguaychú y los arroyos El Zapallo y La Avispa.
La propuesta se amplía con la Reserva Natural Municipal “Las Piedras”, ubicada a 15 kilómetros de la ciudad. Allí conviven montes xerófilos del Parque Chaqueño —con especies como quebracho blanco y chañar— y bosques en galería que acompañan el curso del arroyo. El predio abre todos los días, de 9 a 19, con acceso libre.
En la trama urbana, el Paisaje Protegido Municipal Parque Unzué se consolida como un emblema local. Sobre la margen izquierda del río, conectado por el puente Méndez Casariego, ofrece un entorno consolidado para el esparcimiento y el contacto cotidiano con la naturaleza.
Para garantizar una experiencia segura y respetuosa, se recomienda circular únicamente por senderos habilitados, utilizar ropa cómoda, calzado cerrado, llevar agua y repelente. Está prohibido hacer fuego, ingresar con parlantes o mascotas, intervenir la vegetación y dejar residuos.
La invitación está hecha: conocer, valorar y cuidar los entornos naturales forma parte de una agenda que articula desarrollo local y sostenibilidad.
