La comunidad del básquet en Paraná vivió un fin de semana emotivo tras el fallecimiento de Alejandra Grasmuck, una de las referentes más destacadas de la disciplina en la ciudad. La propia Asociación Paranaense de Básquet confirmó la noticia y recordó su trayectoria como árbitra y comisionada técnica, cargos desde los cuales dejó una marca profunda en varias generaciones de jugadores, dirigentes y colegas.
Grasmuck venía librando una prolongada batalla contra el cáncer, enfermedad que había hecho público su entorno meses atrás y que la llevó a iniciar una campaña solidaria para reunir fondos que permitieran cubrir los costos de su tratamiento oncológico, ante las dificultades para afrontarlo por completo con recursos propios.
La APB difundió un mensaje institucional en el que lamentó su fallecimiento y destacó el impacto de su entrega al deporte: “Con profundo dolor despedimos a quien fue parte fundamental de nuestra historia institucional”. Además, la entidad dispuso que en todos los partidos disputados durante el fin de semana se guardara un minuto de silencio en su memoria.
El homenaje central se desarrolló en el Club Recreativo, donde dirigentes, jugadores, árbitros y familiares se reunieron antes del inicio de un encuentro en señal de respeto. Tras el minuto de silencio, la emotividad se transformó en un largo aplauso que simbolizó el cariño y la gratitud hacia Grasmuck, quien durante años aportó con su trabajo y su compromiso al crecimiento del básquet en la ciudad.
Más allá de su rol arbitral, quienes compartieron años de labor con ella destacaron su perfil colaborativo, su firmeza profesional y su constante predisposición para acompañar a quienes recién se iniciaban en la actividad. Su paso por la disciplina no se limitaba a la cancha: su influencia organizativa y su acompañamiento técnico conforman un legado que perdurará en el ámbito local.
La noticia de su fallecimiento también generó numerosas expresiones de pesar en la comunidad deportiva, que recuerdan no solo su labor institucional sino también la fortaleza con la que enfrentó los desafíos personales derivados de su enfermedad.
