El hecho ocurrió durante un encuentro de la Liga Rosarina y quedó registrado en video. El juez de línea denunció que fue golpeado por jugadores y personas presentes, y confirmó que no volverá a dirigir tras lo sucedido.
Un grave episodio de violencia sacudió al fútbol amateur en Rosario, donde un árbitro fue víctima de una agresión durante un partido de divisiones juveniles. El hecho ocurrió en el marco de un encuentro de la Liga Rosarina y quedó registrado en imágenes. La situación generó preocupación por el nivel de violencia en este tipo de competencias.
El incidente se produjo durante el partido entre el Club General Paz, de Villa Gobernador Gálvez, y Defensores de Funes. Según relató Axel Aguirre, uno de los jueces del encuentro, la agresión se desató en medio de un clima de tensión que ya se había manifestado antes del inicio del juego. El árbitro terminó siendo el principal afectado por la violencia.
El ataque durante el partido
De acuerdo al testimonio del propio Aguirre, el hecho se produjo tras una decisión arbitral que generó el descontento de algunos presentes. En ese momento, el juez de línea intervino con la intención de calmar la situación. Sin embargo, terminó siendo atacado por jugadores y personas que estaban en el lugar.
“Me golpearon en la cabeza y en las costillas. No sé si eran patadas o piñas, pero me quedé sin aire”, relató el árbitro sobre la agresión en diálogo con TN. Según indicó, durante varios segundos recibió golpes desde distintos sectores sin poder defenderse.
El juez señaló que gran parte de los agresores estarían vinculados al club local. Además, remarcó que algunos integrantes del equipo rival intentaron asistirlo durante el episodio. La violencia se desbordó rápidamente y no pudo ser contenida a tiempo.
Un contexto de tensión y falta de control
Aguirre explicó que los insultos comenzaron incluso antes del inicio del partido. “Los insultos de los padres son constantes. Siempre creen que los perjudican y todo termina en problemas”, expresó. El árbitro cuestionó la falta de control en este tipo de competencias juveniles.
También indicó que los agresores serían en su mayoría menores de edad, de entre 15 y 16 años. Según su relato, no hubo intervención efectiva para frenar la agresión en el momento. Esta situación dejó en evidencia falencias en la organización del encuentro.
