En el marco de las acciones de prevención y concientización sobre la triquinosis, desde el Instituto Control de Alimentación y Bromatología (ICAB) se informó acerca de las características y síntomas más importantes de esta enfermedad de transmisión alimentaria y brindaron recomendaciones para evitar su contagio.
Con el objetivo de proteger la salud pública y fortalecer la seguridad alimentaria, en Entre Ríos durante este 2026, se profundizan las acciones de prevención y concientización sobre la triquinosis, una zoonosis parasitaria endémica en Argentina que continúa representando un riesgo sanitario asociado al consumo de alimentos contaminados.
La enfermedad se transmite a las personas por el consumo de carne cruda o insuficientemente cocida, así como también de productos elaborados con carne de cerdo o de animales silvestres -principalmente jabalíes y pumas- que contienen larvas del parásito del género Trichinella.
Cabe destacar que la triquinosis puede presentar cuadros clínicos variables, desde infecciones leves o asintomáticas hasta formas graves e incluso mortales, dependiendo de la cantidad de larvas ingeridas y del estado inmunológico de la persona afectada.
Entre los síntomas más frecuentes se presentan: fiebre, diarrea, vómitos, hinchazón de párpados, dolores musculares, picazón en la piel y dificultades motrices. Estos pueden aparecer entre los cinco y 60 días posteriores al consumo del alimento contaminado.
Las prácticas de faena doméstica y la elaboración artesanal de chacinados y embutidos, habituales en ámbitos rurales y periurbanos, representan uno de los principales factores de riesgo cuando no se realizan los controles sanitarios correspondientes.
En este sentido, reforzamos las recomendaciones que el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) brinda a la población:
-Una etiqueta correctamente rotulada y habilitación sanitaria correspondiente.
-Comprar chacinados únicamente en establecimientos habilitados, donde pueda garantizarse la inocuidad y trazabilidad del producto.
-Cocinar completamente la carne hasta que desaparezca el color rosado en su interior.
-Realizar el análisis diagnóstico de la carne luego de la faena y antes de elaborar o consumir chacinados.
-Para productores y criadores se recuerda que es fundamental mantener condiciones higiénico-sanitarias adecuadas en los establecimientos, evitando la presencia de roedores y el contacto de los animales con residuos o desperdicios.
-Se destaca que la salazón, el ahumado, la cocción en microondas o el congelamiento doméstico de la carne no eliminan el parásito.
La prevención y el consumo responsable son fundamentales para evitar casos de triquinosis y proteger la salud de toda la comunidad.


