Agentes del Departamento Antisecuestros Norte de la Policía Federal Argentina (PFA) lograron capturar a Rubén Alberto Cabra, conocido como “Petro”, quien se encontraba prófugo tras haber sido condenado a la pena de 10 años de prisión por engañar, trasladar y explotar sexualmente a una adolescente en situación de vulnerabilidad y oriunda de la provincia de Chaco.
Los hechos ocurrieron en un prostíbulo ubicado en la ciudad de Concepción del Uruguay, donde la víctima fue sometida mediante golpes y amenazas.
“Es fundamental destacar que Cabra no se encontraba detenido preventivamente durante el proceso judicial, sino que gozaba de libertad bajo estrictas reglas de conducta, tales como fijar domicilio y presentarse semanalmente ante las autoridades”, señalaron en un comunicado desde el Tribunal Oral Federal de Concepción del Uruguay.
El 16 de junio de 2026, el TOF dio lectura al veredicto de la Sentencia N°15/2026 poniendo en conocimiento de las partes la condena dispuesta y comunicando a Cabra que no se disponía su detención inmediata por no encontrarse firme la sentencia judicial, tal y como lo establece nuestra legislación procesal en el art. 375 del CPPF.
En esa oportunidad se le hizo saber al condenado las reglas de conductas impuestas, las que debían ser estrictamente cumplimentadas, bajo apercibimiento de ordenar su detención. Al constatar que Cabra había abandonado sus domicilios declarados en Chaco, el Tribunal Oral Federal actuó con celeridad declarándolo en rebeldía y librando una orden de captura nacional e internacional el pasado 24 de junio.
A partir de la orden judicial y de tareas investigativas impulsadas de oficio por el Tribunal Oral Federal Criminal de Concepción el Uruguay, se dio intervención al Departamento Antisecuestros Norte de la PFA quienes iniciaron un trabajo intenso y exhaustivo de investigación.
“El trabajo de la fuerza no fue azaroso; implicó intervenciones telefónicas y un análisis técnico detallado que incluyó la geolocalización de las mismas, el seguimiento de tráfico de datos y un monitoreo constante en redes sociales como Facebook, donde se identificaron perfiles y vehículos vinculados al entorno del prófugo. El operativo culminó el 4 de julio de 2026 cuando se efectivizó su detención en la provincia de Buenos Aires. En el momento de su captura, se le secuestraron casi un millón de pesos en efectivo, teléfonos celulares y documentación. Con este resultado, la Justicia y las fuerzas federales reafirman el compromiso judicial y policial”, indicaron.
El caso
La investigación judicial se inició en 2019 a raíz de una denuncia recibida a través de la Línea 145, que fue derivada a la Procuraduría de Trata y Explotación de Personas (PROTEX), a cargo de la fiscal federal Alejandra Mángano y el fiscal general Marcelo Colombo. Tras un análisis preliminar, las actuaciones fueron remitidas a la Fiscalía Federal de Concepción del Uruguay, a cargo de Minatta, que —a través de medidas de investigación— logró identificar a la víctima en 2021. Inicialmente, la causa involucraba a dos imputados del caso, pero el dueño del prostíbulo —Rubén Ángel Cabra, tío del actual imputado— falleció antes de ser llamado a declaración indagatoria, por lo que su sobrino quedó como único acusado.
Según la acusación, los hechos comenzaron en 2006 cuando la víctima, de entonces 17 años, recibió una oferta laboral engañosa en la ciudad chaqueña de Villa Ángela. Una vez trasladada a Concepción del Uruguay, fue recibida en el prostíbulo denominado Snack Bar donde fue obligada a prostituirse bajo un régimen de violencia física y amenazas que se extendió hasta octubre o noviembre de 2008.
En el debate se tuvo por acreditado que “Petro” Cabra se valió del engaño y de la situación de vulnerabilidad de la adolescente para trasladarla desde la ciudad chaqueña de Villa Ángela hasta la entrerriana de Concepción del Uruguay. “Ahí comenzó el verdadero infierno de la víctima”, subrayó Minatta en su exposición.
La fiscal indicó que ni bien la víctima llegó, Cabra la llevó al local Snack Bar, que en ese entonces se encontraba habilitado como whiskería pero, sin embargo, funcionaba como prostíbulo. “En el lugar, que era propiedad de su tío, Rubén Ángel Cabra, se explotaba sexualmente a mujeres. La víctima contó que se intentó ir, pero le dijeron que no podía porque tenía una deuda y que no podría irse hasta saldarla”, detalló Minatta. Señaló que, en un primer tramo, la joven fue alojada y explotada en ese cabaret junto a otras mujeres a lo largo de un año, y que era obligada a realizar “pases” en contra su voluntad.
También relató que, en una oportunidad, la joven logró escaparse con la ayuda de un “cliente”. Sin embargo, al llegar a la casa de su madre en Chaco, no se animó a contarle toda la verdad y empezó a recibir amenazas por parte de Cabra hasta que el imputado, junto a dos hombres, viajaron a buscarla y volvieron a trasladarla hasta Concepción del Uruguay, con la amenaza de que, si no lo hacía, algo muy grave podía pasarle a su familia.
En esa segunda etapa, la víctima fue alojada bajo llave en el domicilio particular del imputado Cabra y todas las noches era trasladada hasta el prostíbulo para continuar con su explotación.


