La histórica obra de Acceso Sureste conectará con la Circunvalación. El secretario de Planificación e Infraestructura explicó los trabajos que ejecutan, con el inicio de las primeras carpetas asfálticas sobre 700 metros de un total de 2.800. Con una inversión de $6.000 millones, se espera su finalización para fin de año. Anticipan que hay interesados en instalar una estación de servicios y nuevas industrias. Por Nahuel Amore
Autoridades de la Municipalidad de Paraná junto con empresarios locales recorrieron y evaluaron el avance de los trabajos en el Acceso Sureste de la ciudad. Se trata de una obra histórica y largamente demandada por el sector privado, ya que representa una puerta de entrada y salida fundamental para la producción regional al conectar la Ruta 12 con la avenida Circunvalación. Según informaron, se comenzó ya con una de las etapas finales de asfaltado -entre calle Miguel David y el cruce ferroviario- y prevén que hacia fin de año podría estar finalizada, aunque su habilitación dependerá también de la totalidad de las obras complementarias.
La Comuna redefinió el nombre del proyecto como “Avenida Urbana”, pensado no sólo para circunvalar la ciudad, con una velocidad controlada a 60 Km/h, sino para revalorizar la zona sobre la traza. El secretario de Planificación e Infraestructura de la Municipalidad de Paraná, Eduardo Loréfice, hizo especial énfasis en la trascendencia de esta infraestructura para la matriz productiva. “Esta obra representa una puerta clave para la logística y el desarrollo comercial; tiene un impacto directo e inmediato sobre nuestra economía local”, destacó, en entrevista con DOS FLORINES.
En esa línea, remarcó que la obra “marca un hito para Paraná y la región”, para lo cual consideraron oportuno evitar la velocidad de 120 Km/h de las autovías y limitarla como una avenida urbana, con una mirada de desarrollo económico. “Esta obra estuvo parada más de 30 años. El puente sobre Almafuerte estuvo muchísimo tiempo sin llegar a ningún lado. Hoy con esto no sólo vamos a poder cruzarlo y tener un destino, sino que además el objetivo es darle solución a los reclamos de vecinos y agregarle un plus a modo de inversión, que genere economía, alternativas de trabajo, donde haya a la vera de la traza emprendimientos, talleres, comedores, estaciones de servicios“, planteó.
De hecho, reveló que ya se generaron consultas y solicitudes del sector privado. “Hay interés por desarrollar el área. Estamos viendo que diversas empresas muestran un interés concreto por radicarse a lo largo de la traza renovada”, afirmó Loréfice. Entre los proyectos que comienzan a perfilarse, el secretario adelantó que “hay un pedido de habilitación de uso para una estación de servicio de gas y combustible, sumado a la radicación de nuevas industrias que potenciarán la generación de empleo y el movimiento económico en la capital entrerriana”.
Por otro lado, la recorrida que encabezó la intendenta Rosario Romero contó con el acompañamiento de Héctor Motta y Alcides Balla, en representación del grupo “Entre Ríos 2050” que viene manifestando su beneplácito con el proyecto. “Celebramos con emoción esta obra tan esperada y reclamada por quienes vivimos en el departamento Paraná y vecinos de la Ruta 12. Realmente nos da una conexión segura a nivel de futuro, acortamiento de distancias y una circulación sin tocar ninguna calle adyacente, que permitirá en pocos minutos estar desde la Ruta 12 en el cordón periférico de la ciudad de Paraná”, valoraron.
Evaluación técnica y reactivación de la obra
Para intervenir sobre la traza, el municipio debió firmar un acuerdo de autorización con Vialidad Nacional. A fines de 2023, contaba con un 76% de avance, aunque se generaron deterioros durante los años que estuvo paralizada. Tras retomarse la obra con fondos municipales primordialmente, se debió realizar primero una evaluación técnica de su estado para luego ejecutar trabajos de recomposición, recuperación, estabilización y nivelación de la base ante la falta de mantenimiento. En paralelo, se ejecutaron tareas de señalización y seguridad tanto en la traza como en calles aledañas para acondicionar el sector.
Loréfice aclaró que se mantuvieron las condiciones del pliego original -cuyo proceso demandó tiempo de intercambio de información con Nación- para poder llegar a la instancia actual de inicio de asfaltado. “Se debieron realizar pruebas para garantizar técnicamente que estuviéramos con los valores correctos que solicitaba Vialidad Nacional, ya que retomamos la obra con esos requisitos. Ahora avanzamos a otro ritmo y se notan los cambios. Trabajamos en un tramo de 700 metros sobre un total de 2.800 metros, sobre dos manos que hacen cuatro carriles. Estamos ahora con una mano completa”, precisó.
“El objetivo central es transformar este corredor estratégico en una avenida urbana con velocidad controlada, garantizando un tránsito fluido pero seguro para todos los usuarios”, insistió, y detalló que la ejecución conllevará “de seis a siete meses” y demanda una inversión aproximada de $6.000 millones y se prevé que las labores concluyan para fin de este año. En términos de financiamiento, la administración local inyecta el 90% de los recursos, mientras que un 8% lo explica la obra de iluminación que afrontará la Provincia através de Enersa y un 2% restante Vialidad, con la cartelería y señalética.
Trabajos de bases y taludes
Al repasar las distintas etapas, Loréfice explicó que los trabajos iniciales demandaron una especial atención y un tiempo considerable debido al deterioro que presentaba la traza. En este sentido, detalló que la primera fase requirió concentrar los esfuerzos técnicos en la recuperación integral de las bases y la estabilización de los taludes, tareas que resultaron fundamentales para sostener la nueva estructura, que deberá soportar el constante de tránsito pesado y logístico.
“Todavía estamos trabajando en algunos tramos para garantizar que la obra de base esté en las condiciones para ejecutar estos trabajos“, afirmó, y acotó: “La parte de taludes estaba más expuesta y la erosión hizo mayor trabajo por las lluvias y la falta de mantenimiento. Se realizaron tareas en distintos puntos y se recompuso la calidad de la base y se la llevó al nivel que tenía que tener. Después se imprimó con riego asfáltico y eso ya queda para listo para recibir la carpeta y es donde empezamos con estas pruebas y con la ejecución de la base que estamos haciendo.
El ingeniero explicó que la obra tiene otras características que no son las habituales del pavimento urbano. Consultado por el espesor del asfalto, detalló: “Hoy estamos haciendo una base negra, que es la primera capa de pavimento que va sobre esa base con riego asfáltico. Es una capa de 8 centímetros de espesor, más importante que la habitual. Además tenía que cumplir con los requisitos técnicos del pliego, que es diferente. Por eso tuvimos que realizar varias pruebas de ejecución y de laboratorio sobre la mezcla asfáltica y los tipos de materiales. Sobre la aplicación también se toman muestras”.
Túnel para vecinos de calle Soldado Bordón
El proyecto original debió adaptarse para responder a las urgencias sociales de los barrios que habían quedado divididos por la elevación de la traza vial a unos cuatro metros. En este sentido, la intendencia decidió dar solución al reclamo de los vecinos de calle Soldado Bordón, cuya arteria quedó interrumpida por el terraplén. “Este tema no estaba previsto y fue un detonante para que el municipio ingresara en la obra”, expresó.
Dado que la altura del desnivel no permitía habilitar un paso seguro para vehículos, se optó por la construcción de un túnel subterráneo destinado exclusivamente al uso peatonal. Esta estructura, que cuenta con unos cuarenta metros de largo, garantiza un cruce franco por debajo de la avenida para quienes se trasladan a pie. De esta manera, se restituye la conectividad barrial, facilitando el acceso diario de las familias a centros de salud, jardines maternales y escuelas de la zona.
Solución para el Parque Industrial
Los empresarios nucleados en el Parque Industrial de Paraná habían planteado desde hace años la necesidad urgente de dar solución al tránsito de cientos de camiones que ingresan y egresan de sus plantas, además del traslado diario de más de 5.000 empleados, más aún ante la continuidad de sucesivos sineistros viales.
En ese sentido, Loréfice recordó que la primera intervención, por costos y logística, se hizo sobre calle Miguel David, con un ensanche de la calzada que, a futuro, estará semaforizado. Ello garantizará la conexión directa con la traza y el acceso a la zona. De todos modos, dada la necesidad y el flujo vehicular, anticipó que posiblemente avancen más rápidamente en finalizar los casi 300 metros pendientes de la doble vía entre calle Miguel David y el empalme de Salellas y Ruta 12 “para garantizar la circulación y evitar que utilicen Salellas que está más deteriorada”.
Consultado por la situación de calle Hernandarias, recordó que es una obra independiente que también paralizó Vialidad Nacional. De todas maneras, destacó que hay otras tareas que ejecutan: “Ante el túnel del calle Bordón, la alternativa vehicular es que tomen por Hernandarias unos 150 metros hasta el cruce por debajo de la traza y desde ahí retomar por una colectora a Bordón. Son aproximadamente 500 metros en total que hay que pavimentar para mantener esa circulación vehicular para garantizar transitabilidad. Esas tareas se están ejecutando. Y desde Hernandarias hacia el este, se están haciendo desagües pluviales y el sostenimiento de una estación cloacal”, detalló.


