Hernán Hergenreder y Octavio González Manucci tienen 26 años y desarrollaron un ecosistema de software y hardware para la venta de entradas, gestión de pagos y cashless. Hoy ya facturan diez veces más que el año pasado y apuestan a crecer y adaptarse: serán la primera ticketera en poder operarse con lenguaje natural a travás de IA. Por Nahuel Amore
Hernán Hergenreder y Octavio González Manucci son dos jóvenes entrerrianos de 26 años, unidos por una amistad desde la infancia y, ahora, por los negocios. Son los creadores de SimplePass, una solución tecnológica para eventos que hizo pie primero en la provincia y hoy busca escalar al resto del país. La empresa ofrece productos para mejorar las experiencias de los usuarios y simplificar la tarea de los organizadores, sean musicales, culturales, institucionales o corporativos.
Hernán, oriundo de Hasenkamp y licenciado en Economía, se encarga del área comercial y operativa del proyecto. Por su parte, Octavio, nacido en Viale, es licenciado en Dirección de Negocios y actual estudiante de un máster en Negocios Digitales en la Universidad de San Andrés; él es el cerebro detrás de la programación y lidera el desarrollo de los productos que, ante el avance permanente de las transformaciones digitales, busca adaptarlos según las necesidades y exigencias.
Juntos dieron vida a un ecosistema integral conformado por tres soluciones: venta de entradas, cobro en eventos y sistema cashless. La idea comenzó a gestarse en 2020, con versiones rudimentarias, para resolver el control de cajas, barras y tesorería en eventos. Tras años de programación, salieron a la cancha en enero de 2024. Para 2025, lograron dar un salto de calidad al migrar a un dispositivo POS con batería propia, conectividad 4G, impresora térmica y una aplicación nativa. Y este 2026 rediseñaron el cashless y sumaron pulseras NFC.
Inicios y objetivo: escalar
El proyecto nació como una respuesta a necesidades concretas del sector. “El negocio arrancó muy chiquito, principalmente a pedido de productores que nos reclamaban tener algún tipo de sistema de software para gestión de barras internas en los festivales más locales y regionales”, recordó Hernán, en diálogo con DOS FLORINES. Aunque originalmente no planeaban dedicarse a esta industria de lleno, el mercado los fue llevando hasta consolidar un producto robusto.
Hoy, la startup factura diez veces más que en el mismo período del año pasado; superaron los 500 eventos y los 500 mil dólares operados (Gross Merchandise Value). Ahora, el objetivo principal es la expansión. “Sabemos que tenemos un producto instalado y que la distribución no depende exclusivamente de nosotros. Antes teníamos que ir a lugares, instalar y estar; eso nos imposibilitaba mucho la escala. Hoy tenemos para llegar a nivel nacional. El siguiente desafío ya no es tanto el producto como tal, sino la escala comercial y poder llegar a todo el país”, aseguró.
Experiencia en eventos y clientes
La plataforma tiene un fuerte arraigo en las fiestas populares. Sus principales clientes son festivales de renombre en la región, como el Carnaval de Hasenkamp, la Fiesta Nacional del Chamamé en Federal, la Fiesta Provincial del Ternero Entrerriano en Feliciano, la Fiesta Nacional de la Avicultura en Crespo y la Fiesta Nacional del Asado con Cuero en Viale, entre otras. Se trata de eventos masivos que, según explican, se nutren de la recomendación constante: “En el ambiente de festivales se conocen todos y se van refiriendo; es un boca en boca”.
Además, cuentan con otro canal de adquisición digital a través de la web y redes sociales, mediante el cual han logrado llegar a escenarios de todo el país. Han brindado sus soluciones para eventos desde el Teatro 3 de Febrero en Paraná hasta el Paseo de La Plaza en Buenos Aires, sumando también plazas como Bariloche y Neuquén.
Optimización: simplificar las soluciones
La clave del éxito de la plataforma radica en su validación constante y la atención a los usuarios. Tras cada evento, el equipo envía encuestas a los organizadores para detectar puntos de mejora. La máxima del equipo es, justamente, no complejizar.
“Nos ha pasado que trabaje con nuestro sistema gente que tiene 60 años y no maneja una computadora. Buscamos llevar el nivel de accesibilidad al tocar un botón; hacerlo muy sencillo”, explicó el joven.
Esta filosofía guía sus actualizaciones: “Antes de incorporar una nueva funcionalidad, nos preguntamos si eso lleva a la máxima expresión de lo simplificador o si en realidad lo estamos haciendo más difícil. Si no cumple esa regla de minimizar, lo descartamos. Qué podemos hacer que automatice tanto un flujo para que tenga la menor cantidad de pasos manuales y sea lo más fácil de usar, es primordial”.
Digitalización de pagos y el futuro agéntico
Como partners oficiales de Mercado Pago —empresa que les otorgó una certificación que avala sus procesos—, su estrategia consiste en apalancarse en dinámicas que la gente ya domina. “Nos fijamos qué hacen dentro de su aplicación para que a la gente le encante y lo use, y buscamos replicarlo para que resulte cotidiano. Del mismo modo, buscamos replicar las notificaciones de Instagram o del banco, adaptado a eventos”, destacó.
Al mismo tiempo, la innovación tecnológica no se detiene, y la inteligencia artificial (IA) jugará un rol protagónico en su evolución, con un camino hacia lo “agéntico“. “No somos partidarios de poner inteligencia artificial a las cosas porque sí, pero si le brindamos al productor la posibilidad de un chat en tiempo real con toda la información de su evento, puede interactuar con los datos, mandar entradas o pedir reportes. Muchas industrias están yendo hacia lo agéntico: no apretar botones, sino conversar con un sistema que haga cosas. Hacia ahí queremos ir”, anticipó.
Mercado más exigente
El contexto de la pospandemia actuó como un catalizador para los eventos, ya que dio forma a un público más predispuesto pero también más estricto. La plataforma asiste al productor brindándole reportes detallados de la audiencia para facilitar estrategias de retargeting en futuras ediciones.
Los socios advierten que el nivel de demanda por parte de los asistentes creció considerablemente. “Si las personas están acostumbradas a comprar desde el teléfono, que todo sea rápido y funcione bien al llegar, le exigen lo mismo a otras experiencias. El público está cada vez más exigente; de lo contrario te castiga”, afirman, y advierten que los eventos tradicionales que siguen atados a la presencialidad total corren el riesgo de quedar relegados.
Costos
El modelo de negocios de la empresa está diseñado para no generar una barrera de entrada al organizador. Consiste en una tarifa sobre el ticket, lo que evita que el productor asuma altos costos fijos de contratación. Por lo general, se trata de un “cargo por servicio” cercano al 15%, un extra que el público de hoy está dispuesto a abonar si la plataforma le simplifica la experiencia.
Desde luego, el volumen es determinante: en eventos de gran magnitud que convocan hasta 10.000 personas por noche, las condiciones se negocian a medida. En cuanto al flujo transaccional, un dato clave que la empresa expone ante sus clientes es que “el 70% paga con dinero en cuenta de Mercado Pago”, cuay empresa son partners. De todos modos, la startup evalúa de forma continua alternativas de cobro con tarjetas y otras aplicaciones móviles, buscando siempre el equilibrio ideal entre costos, comisiones y la mejor experiencia de usuario.


