El Gobierno de Gualeguaychú pone en valor la conservación del monte nativo y ratifica su compromiso con la biodiversidad, el clima y la calidad de vida.
Cada 21 de marzo invita a mirar con mayor atención uno de los pilares del equilibrio ambiental global. La fecha, proclamada por la Asamblea General de las Naciones Unidas, busca visibilizar el rol estratégico de los bosques y promover su protección y manejo sostenible.
Desde la Subsecretaría de Ambiente, Ivana Zecca remarcó la centralidad de estas políticas: “Los espacios verdes como ” La reserva natural Las Piedras” son esenciales para la salud ambiental y social. No se trata solo de conservar especies, sino de garantizar calidad de vida. Desde el gobierno municipal de Gualeguaychú trabajamos para cuidar estos entornos, fortalecer la conciencia ambiental y asegurar que las futuras generaciones puedan disfrutar de un ambiente equilibrado”.
Estos ecosistemas cubren cerca de un tercio de la superficie terrestre y concentran más del 80 % de la biodiversidad. Su función resulta clave: capturan dióxido de carbono, regulan el ciclo del agua, protegen los suelos y amortiguan las variaciones climáticas, tanto a escala local como regional.
En Argentina, la Ley Nacional N.º 26.331 establece los presupuestos mínimos para la protección de los bosques nativos, con criterios de ordenamiento territorial que garantizan su preservación y uso responsable.
En el litoral, el monte nativo expresa una riqueza biológica que combina especies como espinillo, tala, coronillo, ceibo y sauce criollo, junto a una fauna diversa que incluye al zorro de monte, el gato montés, aves características y reptiles propios de estos ambientes. Estos espacios no solo sostienen la biodiversidad, también configuran paisajes culturales y productivos que forman parte de la identidad regional.
Las Áreas Naturales Protegidas Municipales cumplen un rol estratégico en este esquema. Su gestión permite conservar remanentes de bosque nativo, fortalecer corredores biológicos y sostener procesos de restauración ecológica en ámbitos urbanos y periurbanos.
La agenda ambiental local avanza con acciones de monitoreo, educación y recuperación de ecosistemas. Proteger los bosques implica sostener servicios ecosistémicos fundamentales y consolidar una política pública que integra desarrollo y conservación como ejes inseparables.
