La reforma laboral modificó el cálculo de la antigüedad cuando un trabajador vuelve a ser contratado por el mismo empleador. El nuevo esquema fija un plazo de dos años para reconocer períodos previos.
La reforma laboral aprobada por el Congreso introdujo cambios en el cálculo de la antigüedad laboral en casos de reingreso a una empresa, una modificación que impactará directamente en el monto de las indemnizaciones por despido.
La nueva normativa estableció un límite temporal de dos años para que se reconozca la antigüedad acumulada en una relación laboral anterior con el mismo empleador. Si el trabajador vuelve a ser contratado dentro de ese plazo, se mantendrán los años previamente trabajados; pero si el reingreso ocurre después de ese período, la antigüedad comenzará a contarse nuevamente desde cero.
La medida implicó una modificación del artículo 18 de la Ley de Contrato de Trabajo y generó cambios en el sistema que durante décadas permitió sumar todos los períodos laborales, aun cuando hubieran existido interrupciones prolongadas entre un vínculo y otro.
Cómo se calculaba la antigüedad antes de la reforma
Hasta la sanción de la reforma laboral, el criterio legal contemplaba la totalidad de los períodos trabajados para un mismo empleador, independientemente del tiempo transcurrido entre una relación laboral y otra.
Esto significaba que un trabajador despedido y recontratado años después mantenía la antigüedad acumulada a lo largo de toda su trayectoria en la empresa. En esos casos, el empleador podía descontar indemnizaciones ya pagadas, pero debía reconocer el total de los años trabajados para calcular una eventual nueva compensación.
La legislación vigente hasta ahora también establecía que la indemnización nunca podía ser inferior a la que correspondiera tomando en cuenta únicamente el último período laboral.
Ese criterio se aplicó durante décadas en el país y constituyó uno de los pilares de la protección laboral en relación con la antigüedad.
El nuevo límite de dos años
La reforma introdujo un límite temporal que condiciona la acumulación de antigüedad cuando existe un reingreso a la empresa.
Con la nueva redacción de la ley, si entre la finalización del vínculo laboral y el reingreso pasan más de dos años, el trabajador pierde el derecho a computar la antigüedad previa para el cálculo de indemnizaciones.
En cambio, si el regreso al puesto se produce antes de que transcurran esos dos años, el tiempo trabajado anteriormente seguirá siendo considerado y se sumará al nuevo período laboral.
La norma establece además que el criterio se aplicará sin distinguir el motivo de la desvinculación anterior, ya sea por renuncia, despido o finalización de contrato.
Un ejemplo que refleja el impacto
Un caso práctico permite dimensionar el alcance de la modificación. Si un trabajador estuvo ocho años en una empresa, luego se desvinculó y tres años después volvió a ingresar, el cálculo indemnizatorio cambia sustancialmente con la nueva legislación.
Antes de la reforma, esos ocho años iniciales se sumaban al nuevo período laboral. Si el trabajador cumplía dos años más y luego era despedido, la antigüedad total alcanzaba diez años.
Con la nueva normativa, en cambio, solo se computarán los dos años del último vínculo laboral, ya que el reingreso ocurrió después del plazo de dos años establecido por la ley.
Esto puede implicar diferencias económicas significativas en el monto de las indemnizaciones por despido.
Impacto en empresas y trabajadores
El cambio introducido por la reforma laboral también obligará a las empresas a revisar sus procesos de gestión de recursos humanos, especialmente en sectores donde existen recontrataciones frecuentes.
Entre los aspectos que deberán analizar los empleadores se encuentran la estimación de pasivos laborales, la planificación de reingresos y la actualización de los sistemas de gestión de personal.
Los especialistas señalan que la precisión en el registro de fechas de egreso y reingreso será clave para evitar errores en el cálculo de la antigüedad.
Desde el punto de vista de los trabajadores, la modificación implica una reducción en la protección que brindaba el sistema anterior, ya que los años acumulados pueden dejar de ser reconocidos si el reingreso se produce después del plazo establecido.
La reforma laboral ya entró en vigencia tras su aprobación legislativa, por lo que el nuevo esquema comenzará a aplicarse en todos los casos de recontratación que se produzcan a partir de ahora.
