En el marco del Día Mundial de los Ríos Vivos, el Gobierno municipal destaca la importancia del río Gualeguaychú, un componente esencial del patrimonio natural, ambiental y cultural de la ciudad.
Este curso de agua representa un ecosistema dinámico que sostiene biodiversidad, paisajes y múltiples actividades recreativas y turísticas. Su relevancia ha sido reconocida históricamente mediante instrumentos normativos orientados a la conservación de sus recursos naturales.
En este sentido, el Río Gualeguaychú fue declarado zona de reserva para la pesca deportiva mediante el Decreto N.º 4671/69, una medida que refleja el valor ecológico del río y la necesidad de promover el uso sostenible de su fauna ictícola, resguardando las especies nativas y el equilibrio de los ambientes acuáticos. También la Ordenanza 12.080/2016 que prohíbe la habilitación, construcción o realización de cualquier obra, movimiento de suelo o relleno en las costas ribereñas del ejido de Gualeguaychú (río Uruguay, río Gualeguaychú, arroyo Gualeyán, arroyo El Cura y demás cursos de agua internos) que generen un impacto ambiental negativo sobre suelo, agua, aire, biodiversidad, ecosistema o que alteren el cauce natural de las aguas salvo las obras desarrolladas por el Estado Municipal, Provincial y Nacional que trajeran aparejadas un beneficio a la comunidad, y que no contraríen lo protegido.
La protección del río se encuentra, además, enmarcada en principios y normativas ambientales de jerarquía superior, entre ellas el Artículo 41 de la Constitución Nacional, que consagra el derecho a un ambiente sano, y la Ley General del Ambiente N.º 25.675, que establece los presupuestos mínimos para la gestión sustentable y la preservación de los recursos naturales.
Asimismo, la normativa provincial en materia ambiental y de recursos naturales refuerza la necesidad de conservar los ecosistemas acuáticos y sus áreas ribereñas, promoviendo criterios de uso responsable y prevención de impactos negativos.
Desde la Subsecretaría de Ambiente y Salud Alimentaria se recuerda que la conservación de un río vivo requiere del compromiso colectivo. El cuidado de la calidad del agua, el respeto por sus dinámicas naturales y la protección de sus costas son acciones fundamentales para garantizar su salud y vitalidad.
El río Gualeguaychú no es solo un rasgo del paisaje: es parte de la identidad y del capital natural de la comunidad.
