El hombre, que hace poco fue denunciado por violencia de género, dijo que la joven tiene miedo y que la insultan en la calle
En los últimos días, la abogada argentina Agostina Páez, detenida en Brasil por una denuncia de racismo, abandonó el departamento donde residía en Río de Janeiro. “Me quieren matar”, le confesó a su padre después de que tres individuos intentaran ingresar a la vivienda donde se hospeda. Ahora, tras varios días, aceptó colocarse la tobillera electrónica.
Mariano Páez, papá de Agostina, es un empresario del transporte santiagueño que en el último tiempo tomó relevancia pública a nivel local después de que su pareja lo denunciara por violencia de género.
Respecto al estado de salud de su hija mayor, Páez comentó: “Está muy angustiada, tiene ataques de pánico, no quiere comer. Tiene mucho miedo. Le habían dado la tobillera para que se la ponga antes del viernes y se la puso ayer, por voluntad propia. No la buscaban para ponérsela, no era porque no quería. Ella no tiene intenciones ni de escaparse ni de nada. No es una acción que justifico, pero que me parece que no es para tanto tampoco”.
“Ella puede moverse con libertad, pero no quiere salir porque tiene miedo. Ayer, cuando fue a ponerse la tobillera, ha recibido insultos en la calle, la reconocen”, dijo el padre con temor.
